20 de septiembre

Ambiente

Sustentabilidad

Se puso en funcionamiento el Sabalito Barredor, una máquina que limpiará el arroyo Ludueña

Se trata de una iniciativa conjunta entre el municipio y empresas privadas de la zona. El novedoso dispositivo recogerá todo tipo de residuos en la desembocadura del arroyo.

Este jueves 4 de julio, la intendenta Mónica Fein participó de la puesta en marcha del Sabalito Barredor del Ludueña, una máquina flotante que operará en el arroyo Ludueña. Este dispositivo, realizado en conjunto entre la Municipalidad de Rosario y empresas privadas de la zona, limpiará la desembocadura del arroyo recogiendo los residuos que allí se acumulan y mejorando la calidad del agua.

“Esto surge de la preocupación de los que viven esta ciudad y realmente la quieren y la desarrollan. El convenio que dio lugar a este Sabalito fue una iniciativa del sector privado, de la comunidad. Y eso es algo para destacar, saber que a veces como Estado no tenemos todas las respuestas y queremos escuchar y acompañar a aquellos que tienen ganas. De esa manera encontramos juntos el mejor resultado”, expresó la intendenta durante el acto que se llevó a cabo a la vera del arroyo.

Con la presencia de la secretaria de Ambiente y Espacio Público, Marina Borgatello, la subsecretaria del área, Cecilia Álvarez, y representantes de las seis instituciones y empresas privadas del sector que participaron en el desarrollo, se llevó adelante la primera prueba, donde se mostró el funcionamiento de la máquina.

El Sabalito Barredor del Ludueña está ploteado como uno de los peces característicos del Paraná, que se alimenta chupando los sedimentos del fondo del río. La idea es que la basura que viene arrastrando durante toda su extensión por efecto de la correntada, no llegue al río y de esta forma construir un curso de agua con calidad ambiental para las personas, la flora y la fauna del Paraná.

“Esta iniciativa surge hace un año en el marco de un voluntariado ambiental, con todo un equipo de personas que se sumaron a limpiar el Ludueña. Ahí se firmó un convenio de articulación público-privada con todas las empresas e instituciones del sector. Y decidimos desarrollar este dispositivo como una prueba piloto para limpiar el arroyo, gracias al aporte y la inversión de los privados y al acompañamiento técnico del municipio”, contó por su parte la secretaria de Ambiente, Marina Borgatello.

La existencia del innovador aparato se articuló mediante un convenio entre el Estado y empresas privadas que están asentadas en la zona: el laboratorio Green Lab, el shopping Portal, Sorrento Open Club, Puerto Ludueña, Guardería Los Marinos y el Club Náutico Malvinas Argentinas.

“Para todos los que estuvimos trabajando en este proyecto, es un orgullo y una satisfacción muy grande haber llegado a concretarlo. Porque hace años venimos trabajando en la transformación y la puesta en valor de todo este entorno, y han habido muchas articulaciones público-privadas que han mejorado mucho la zona. Lo que faltaba poner en valor era la calidad del agua y lo estamos haciendo, porque eliminar la basura flotante es un paso muy importante”, aseguró Franco Galeardo, gerente de Puerto Sorrento.

El dispositivo recoge bolsas y envases de plástico, telgopor, latas y cualquier otro desecho que flote. La basura se atrae a la boca gracias a dos barreras flotantes de contención,que funcionan como brazos y acercan la basura. Allí se activa una cinta transportadora perforada en la que se enredan los objetos y se levantan. La cinta lleva lo recogido por la correa hasta una tolva, por la que todo entra a un contenedor. Una vez que este recipiente se llena, es remolcado a la orilla.

En principio, el Sabalito funcionará con energía eléctrica, pero está en proceso la implementación de paneles solares como fuente secundaria de alimentación. Se trata de un desarrollo 100% local, basado en el prototipo de una máquina comedora de basura, que se implementó en la ciudad estadounidense de Baltimore para limpiar el puerto.

Las empresas involucradas invirtieron los 35 mil dólares que costó armar el Sabalito y ponerlo en funcionamiento. A su vez, el municipio se hará cargo del funcionamiento, la recolección y disposición final de los residuos que se recolecten.

“Creo que cuando todos nos quejamos de todo, nada se resuelve, y si uno puede intervenir en su pequeño o no tan pequeño círculo de influencia, todos vamos a tener una comunidad mejor. Nosotros como empresarios, representantes de instituciones y miembros de la comunidad, tenemos que trabajar en ese sentido”, agregó Galeardo, en nombre de todas las empresas involucradas.

“Para eso hace falta un estado que escuche y que acompañe. Y la verdad es que desde el gobierno municipal, y en particular desde la Secretaría de Ambiente y Espacio Público, tuvimos mucha apertura, escucha y se fomentó un diálogo constante. Espero que sea un ejemplo de que esto se puede hacer, y que las iniciativas se repliquen y se multipliquen”, cerró el empresario.

“Esto no hubiera sido posible sin rosarinos y rosarinas que quieren a la ciudad y están pensando cómo ayudar a resolver problemas, invirtiendo su tiempo, ideas y recursos. En tiempos de terminar la gestión, lo mejor que podemos dejar es una sociedad muy involucrada, con muchas ganas de seguir construyendo esta ciudad que es de todos”, concluyó diciendo la intendenta.