20 de octubre

Tránsito

Control

Conciencia vial: más de 1.200 infractores pasaron ya este año por los talleres de sensibilización

Se trata de personas que recibieron sanciones por incumplir con normas de tránsito. En su mayoría, fueron penalizados motociclistas por no llevar casco.

En lo que va de este año, más de 1.200 personas que infringieron leyes de tránsito pasaron por los talleres de concientización vial que desarrolla la Municipalidad de Rosario en los que se brindan conocimientos teóricos sobre las normativas que deben ser cumplidas a la hora de circular por la ciudad, se abordan los riesgos concretos que implican la trasgresión de la ley y se hace hincapié en la necesidad imperiosa de preservar la vida propia y la de los demás actores del tránsito.

El curso es impartido por agentes de la Dirección General de Tránsito y cuenta con la valiosa participación de Felipe Caruso, el papá de Daniela, quien murió el 2 de marzo de 1997 tras ser atropellada junto a otra joven por Sebastián Pira en bulevar Oroño y Salta. “Durante las dos horas que están en el curso, profundizamos sobre las consecuencias que acarrea no respetar la normativa, les mostramos las estadísticas existentes en materia de siniestralidad vial, escuchamos sus posturas y dudas pero sobre todo le dejamos claro que la seguridad vial es una cuestión de vida”, manifestó el director de Tránsito Gustavo Adda.

La ordenanza 8.014 establece que un conductor que cometió una infracción de tránsito debe participar de los talleres de concientización municipal para poder retirar su vehículo remitido del corralón municipal. “Esta instancia de educación vial forma parte de la sanción impuesta por el juez de Faltas ante la comisión de una infracción, además de la sanción económica y desde la Municipalidad de Rosario consideramos vital esta oportunidad de promover entre personas infractoras conocimientos teóricos sobre normas de tránsito así como también sensibilizarlas sobre el valor de una conducción ordenada”, agregó el funcionario.

De acuerdo a fuentes oficiales, en lo que va de año ya realizaron el taller de sensibilización 1.243 personas, quienes pasaron por los cursos que se dictan en la sede de la Dirección General de Tránsito los martes y jueves a la mañana con una duración de dos horas y media. La ausencia de casco en motociclistas fue la falta más cometida entre los sancionados.

En todo 2017 fueron 6.237 los infractores que realizaron el taller, mientras que en 2016 fueron 5.060. “La tendencia ascendente se relaciona al incremento de las tareas preventivas efectuadas por el área en materia de seguridad vial. Hemos establecido como política pública una presencia fuerte y constante del Estado en la calle a fin de garantizar un tránsito cada vez más seguro”, explicó al respecto el secretario de Control y Convivencia, Guillermo Turrin.

Falta de casco, la irregularidad más frecuente

Los registros indican que en 2017, de los 6.237 conductores que tuvieron que hacer el taller, 2.800 son motociclistas que cometieron la falta de conducir sin casco, 332 fueron por alcoholemia positiva, 3 por narcolemia y el resto por falta de documentación y elementos de seguridad reglamentarios.

“La conducción en moto sin la protección del casco es la irregularidad más cometida”, observó Adda, quien destacó que los registros de 2018 marcan la misma tendencia: “En el primer trimestre de este año, de los 1.243 infractores que hicieron el curso, 688 habían sido detectados manejando sin casco. Le siguen 432 por incumplimientos en documentación y seguridad y 59 por alcoholemia”, señaló.

En tanto, el director de Tránsito confirmó que la mayoría de los participantes son varones. “En lo que va de 2018 se sensibilizaron 1.054 hombres y 189 mujeres”, detalló.

Conciencia

“Para mí, este es el legado que me dejó mi hija; dentro de mis posibilidades decidí aportar lo mío para salvar vidas y algo se ha logrado”, dijo Felipe Caruso sobre su participación en el cierre de los talleres. Según contó, muchos conductores llegan al curso disgustados y muy cerrados a autoanalizar sus conductas al volante, pero tras haber escuchado su experiencia, cambian de actitud y se abren a la reflexión.

“Apunto a lo más valioso que tenemos que es la vida. Yo sé lo que significa perder a alguien porque lo viví hace 21 años y todavía me parece que fue ayer”, dijo este hombre de 81 años que les toca el corazón a quienes lo escuchan. “Les hago pensar en sus familias, les digo que no están solos, que si algo les pasa siempre habrá alguien en casa que los está esperando”, relató sobre las palabras que vuelca semanalmente en un aporte fundamental a la concientización de los infractores. “Sé que se van con mucho porque me lo dicen, porque llegaron con quejas y ninguno se va sin expresarme su agradecimiento. Siento que en estos talleres hacemos mucho para cambiar nuestro tránsito”, terminó.