22 de noviembre

Mujer

Infancia
Desarrollo social

Nueva Oportunidad: entregaron escarpines y mantas realizadas por emprendedoras

Se trata de 15 mujeres que participan del taller de tejido en la Iglesia Casa de Dios. Realizaron una visita a la Maternidad Martin y regalaron sus primeras producciones.

Un grupo de mujeres que integran el taller de tejido que, en el marco del programa Nueva Oportunidad, funciona en la iglesia evangélica Casa de Dios, entregaron alrededor de veinte pares de escarpines y mantas de diversos colores y texturas, las primeras producciones realizadas en ese ámbito, a las madres que se encontraban con sus hijas e hijos recién nacidos en la Maternidad Martin (San Luis 2020).

Silvia Cantarella es la coordinadora del espacio en el que se dicta el curso y junto a Sandra Jaime de Godoy, la docente a cargo, reciben todas las semanas a quince mujeres a quienes no solamente forman, sino también acompañan y contienen. “El taller de tejido tiene una doble función: si bien está orientado a la enseñanza de un oficio, nos emociona decir que a través del aprendizaje y del encuentro con otras mujeres también es un espacio terapéutico en el que nos acompañamos continuamente unas a otras”, expresó.

Sandra estudió dos años tejido y confección, y desde julio emprende el rol de docente. "El proceso de aprendizaje fue muy vertiginoso, todas asimilaron muy rápido de qué se trataba. Eso nos entusiasma mucho como grupo, porque lo importante, que es el primer paso, ya está, ahora hay que impulsar la salida laboral", aseguró.

El taller se da en el marco del programa Nueva Oportunidad, desarrollado en conjunto por la Municipalidad de Rosario, el gobierno de Santa Fe y numerosas instituciones y organizaciones capacitadoras, que comenzó a funcionar en el año 2013 con la capacitación de 320 jóvenes. A partir de 2014, se lleva adelante junto al gobierno provincial en el marco del Plan Abre y en 2015 se capacitaron más de 1.500 jóvenes.

Durante 2016 se profundizó la implementación de políticas sociales destinadas a jóvenes, principalmente quienes no tienen trabajo, no estudian y están en situación de mayor vulnerabilidad. Así, unos 2.800 jóvenes de entre 16 y 30 años pudieron capacitarse en oficios y participar de espacios de intercambio y reflexión donde adquirir herramientas de inserción laboral y hábitos de convivencia social.

El 40% de esas capacitaciones estuvieron acompañadas por más de 40 organizaciones sociales con las que se firmó un convenio de trabajo conjunto en los barrios. Fueron 160 capacitaciones diferentes en diversos oficios como carpintería, panificación, fotografía, árbitro de fútbol, mecánica automotriz, construcción y periodismo, entre otros.